Tener un coche no significa solamente encender el motor, acelerar y detenerlo cuando no tenemos que utilizarlo. Es por esto que las tareas de mantenimiento se vuelven esenciales en la vida cotidiana, ahorrándonos gastos mayores en un futuro.

El «Mantenimiento Preventivo» o también conocido como «Afinación de la transmisión automática» es un servicio que debe de darse de manera regular, casi tanto como el resto del motor. Por esta razón, muchos propietarios ignoran los cuidados necesarios para este componente.

¿Cómo funcionan la transmisiónes Automáticas?

Las transmisiones automáticas trabajan transmitiendo la fuerza del motor a las llantas mediante la presión de aceite generada por la misma. Este aceite lubrica también las partes mecánicas y enfría a su vez la transmisión, con el tiempo y uso el aceite se contamina y deteriora por eso al igual que el motor es necesario un servicio de mantenimiento preventivo adecuado.

La mayoría de los fabricantes indican que se tiene que cambiar el aceite cada 60.000 Kilómetros. No hacer este mantenimiento conlleva a la pérdida de la garantía y consiguientemente a reparaciones muy costosas a medio plazo.

Una revisión al año en tu transmisión es necesaria, a menos de que presente una fuga de aceite o cambios de velocidad bruscos. En este caso deberás revisarlo antes.

Existen una serie de pistas que nos dan a entender que la transmisión automática de nuestro vehículo necesita mantenimiento:

– El cambio de marcha se realiza de modo mucho más lento (seguridad y comodidad reducidas)
– Las RPM caen por ejemplo unas 2.000 en lugar de unas 500 al subir de marcha. Recuperar el régimen óptimo (por ejemplo las 2.500 ó 3.000 rpm) hace que sea más incómodo de conducir y a su vez hace también que se incremente el consumo de carburante.
– Evidentemente la suavidad del cambio con un aceite nuevo es mucho mayor que con un aceite que haya perdido parcialmente sus propiedades, y eso es algo que notarás de forma inmediata.
– Tirones, vibraciones, bajada de potencia, fuertes aceleraciones para iniciar la marcha, o cambios rápidos o lentos de marcha, son síntomas que indican un mal funcionamiento y una futura rotura de la caja de cambio.

Beneficios del Mantenimiento Preventivo:
– Extiende la vida de la Transmisión en base a un funcionamiento correcto.
– Evita cambios de velocidad bruscos tanto ascendentes como descendentes.
– Mantiene lubricado correctamente los sistemas hidráulicos y mecánicos.
– Se minimizan los daños prematuros al sistema de funcionamiento de la Transmisión que a su vez conllevan a reparaciones mayores que pudieran eventualmente afectar su economía.

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